jueves, 7 de mayo de 2009

SISTEMA PENITENCIARIO (MIRANDA)


Un grupo de 13 mujeres protestaron frente al internado judicial GN paraliza visitas enel retén de Los Teques





Dos tanquetas de la Guardia Nacional que bloqueaban las entradas de acceso al sector El Retén ubicado en la capital mirandina, impidieron el paso a mujeres que se disponían a acudir a la visita conyugal acostumbrada LOS TEQUES.
Dos convoys de la Guardia Nacional (GN) en las entradas de acceso al sector El Retén de la ciudad capital, sorprendieron a las mujeres que este miércoles se disponían a acudir a la visita conyugal en el internado judicial local, a quienes le impidieron el paso.

"Yo tuve que decir que iba a visitar a una cuñada que vive en la comunidad para que los efectivos castrenses me dejaran pasar. Cuando llegué a las puertas del penal me dijeron que la visita estaba suspendida, pero no me explicaron por qué".

Así lo sentenció una de las 13 mujeres que durante horas de la mañana de este miércoles esperaba a la directora del penal masculino a propósito de que le dieran una explicación.

-El domingo todo se desarrolló con total normalidad, por lo que desconocemos qué está pasando el día de hoy. Supongo que colocaron a los hombres de verde para que impidieran el paso de más mujeres, pues saben que si se acumulan demasiado podemos protagonizar una protesta frente a la cárcel para que nos digan en la cara qué es lo que está ocurriendo.

Pese a que estaban molestas porque tampoco les permitieron ingresar alimentos ni ropa, las parejas de los privados de libertad señalaron que "por lo que sabemos, todo está bien allá adentro, por lo menos hasta horas del mediodía esa era la información que manejábamos vía celular, por lo que desconocemos por qué tomaron esta decisión arbitraria".

DesprevenidosLa medida mañanera incluso tomó por sorpresa a los representantes del preescolar "La Llovizna", donde las clases se vieron interrumpidas porque la GN no permitía el paso de conductores ni transeúntes.

-Es que ni siquiera dejaban pasar a los autobuses que cubren la línea de El Retén, lo que ha llamado nuestra atención poderosamente, pues no sabemos si fue que las autoridades del Ministerio del Poder Popular Para las Relaciones de Interior y Justicia mandaron a intervenir esta cárcel que este año ha sido noticia en más de una ocasión, pues hace poco secuestraron a los familiares que estaban visitando a fin de exigir la modificación del Código Orgánico Procesal Penal (Copp).

Así lo sentenció una mujer que se disponía a ver a su esposo, y señaló que no se movería del portón hasta que llegara la directora del penal a hablar con ella, situación que hasta el cierre de esta edición no se había dado.
Huelga tras huelgaLos presos de la cárcel de Los Teques han sido noticia en los últimos días, pues el pasado 23 de marzo iniciaron una huelga de hambre los internos del pabellón uno, producto del traslado "inconsulto" de un reo que resultó herido de bala, y que tras ser atendido en la sala de emergencias del hospital Victorino Santaella Ruiz, fue trasladado a Centro Penitenciario de Los Llanos Occidentales (Cepello), ubicado en Guanare, estado Portuguesa.

"Previo a este episodio, un grupo de familiares decidió autosecuestrarse por más de 72 horas a fin de llamar la atención de las autoridades en procura de mejores condiciones de vida de quienes pagan prisión", recordó una de las mujeres que esperaba ingresar al penal, quien mantuvo en el anonimato su identidad.

Luego, el 19 de abril, los presos de diferentes penales decidieron secuestrar a la visita, sumando en el penal capitalino un total de 197 personas, entre niños, mujeres y hombres, así como adultos de la tercera edad, quienes permanecieron por 10 días en el recinto, de donde fueron liberados como "muestra de buena fe" y confianza en las autoridades, de quienes la población penal espera la derogación del numeral uno del artículo 500 del Copp.

Estado carcelarioEn los recintos penitenciarios sigue predominando la cultura del más fuerte y se suma al flagelo el hacinamiento sin que los organismos competentes hayan aportado soluciones al flagelo en estos últimos años, pese a que viene desarrollándose un proceso de humanización, que según algunos expertos consultados, no se ha concretado debido al constante cambio de autoridades que no le dan seguimiento al proyecto.

Miranda no escapa a esta realidad, lo que no es casual debido a que es una de las entidades en las cuales existe el mayor número de centros penitenciarios donde las carencias y niveles de violencia son cada día más elevados. Las cárceles que se ubican en la geografía mirandina son El Rodeo I y II, Yare I y II, el retén de Los Teques, el Instituto Nacional de Orientación Femenina (Inof), y el Centro Nacional de Procesados Militares (Cenapromil) en Ramo Verde.

Siempre se ha hablado que falta una política viable de humanización en las cárceles y basta con recordar la década de los 90, en la que resuenan los ecos de la masacre en el desaparecido retén de Catia en 1992; o la masacre de 1996 en el retén de la Planta, en la que perdieron la vida más de 24 presos a causa de los abusos de autoridad o también la recordada matanza de la prisión Sabaneta en Maracaibo, en donde murieron quemados y decapitados, una gran cantidad de presos.

Pero con el paso de los años, la razón principal de la crisis carcelaria es el hacinamiento y la reiterada violación de sus derechos más fundamentales, que imponen dentro de las prisiones la ley del más fuerte.

La situación no ha variado mucho, a pesar de las promesas realizadas por el Ejecutivo de activar un proyecto para adecentar las cárceles, pero aún siguen en papel y no se han hecho realidad más bien se han convertido en "un infierno, aquí mismo en la tierra", según palabras de los propios presos.

La cultura del más fuerte en los penales se mantiene, es así como los presos más viejos, enfermos o débiles se ven sometidos a trabajar para otros hombres, duermen en el piso, no comen, son maltratados, golpeados, se les quitan sus pocas pertenencias y en el peor de los caos son violados, además de someterlos casi como esclavos.

Mucha de la infraestructura de las prisiones se encuentra en estado de abandono, es así como en muchos recintos los reos no tienen siquiera baños, viéndose obligados a defecar en bolsas o latas, que luego son arrojadas por las rejas del recinto.

En muchas celdas es latente el peligro de que existan cortos circuitos, por las grandes cantidades de conexiones realizadas por los privados de libertad.

Una sociedad enfermaPara estudiosos en el tema, las cárceles son el "síntoma de una sociedad enferma", que necesita reafirmarse como superior incluso con sus propios miembros, es signo de autoritarismo e individualidad; el olvido de los orígenes colectivos.

Por su parte, representantes de organizaciones no gubernamentales indican que los motines, huelgas de hambre y de sangre (cortaduras en brazos y tórax), reyertas, la acción de mafias internas y aún las torturas a manos de carceleros constituyen los factores que cobran más vidas en las prisiones, unas mientras cumplen condena y otras mientras esperan justicia.
Johana Rodríguez / jrodriguez@diariolaregion.net